El principio de una gran aventura

La familia de los Grutynos

Los Grutynos son seres longevos. Un año grutyno es igual a cien años humanos. ¡Por ejemplo, Yno, el duende marino, cada 700 años humanos envejece uno solo!

La misión de los Grutynos es cuidar y proteger a la naturaleza virgen, ayudar al ser humano y velar y custodiar el Cáliz Sagrado, el llamado Santo Grial. Ellos son la luz.

Pero como existe la luz, también existe la oscuridad. En este caso, la reina de la oscuridad es Malizia, ama del mal.

La malvada Malizia tiene siete ayudantes, que son los Siete Pecados Capitales: Xira la ira, Abricia la avaricia, Tereza la pereza, Lula la gula, Servía la soberbia, Lidia la envidia y Luria la lujuria.

¡Estos son los Grutynos!

Rey Gruzyque

Señor de la Bahía sin fondo, rey de la ciudad de Grutópolys. De los cuatro elementos su poder es el agua. Ríos y mares se rinden a sus pies. ¡Respetado por todos los dioses del universo! Posee poder telepático.

Princesa Grutyna

Princesa Grutyna

Su poder reside en su voz. Cuando canta, sana y vuelve buenas a las personas. Las sirenas la idolatran. Bella por fuera y hermosa por dentro.

Principe Gruto

Príncipe Gruto

De los cuatro elementos, posee el poder de la tierra. La Pachamama lo adora. Es poeta, de corazón noble y fuerza increíble. Adora la luna donde yace su amada madre.

Pulpyta

Pulpyta

De los cuatro elementos, posee el poder del fuego. Ella nace en las aguas mágicas y bendecidas de Las Grutas. En su nacimiento, el rey solar le obsequió el arcoiris. Es la que entibia las aguas de las grutas. Solo come dulce de leche y pétalos de flores. Le encanta bailar. Es tan dulce como el dulce de leche.

Pulpyno

Pulpyno

De los cuatro elementos, posee el poder del viento. Es músico. Tiene instrumentos musicales que hacen que el viento se transforme en música. Le encanta jugar al fútbol.

Yno el duende marino

Yno, el duende marino

Yno el duende marino es el más poderoso de todos los Grutynos. ¡Amado tanto como temido! Amado por los seres de luz y temido por la oscuridad. Hijo de una dragona blanca. Para que Yno naciera, el sol y la luna se amaron y todos los animales místicos de la historia pusieron su esencia en esa brillante Dragona Blanca. Posee el poder de los cuatro elementos, más el quinto, que es la sabiduría.